10 claves para que Lima se convierta en una ciudad sostenible #HistoriasDelCambioClimatico

Para poder sostener la calidad de vida de los 9 millones de habitantes en la ciudad de Lima hay que comenzar a pensar seriamente en Ciudades Sostenibles. La explosión demográfica durante los próximos años no podrá ser absorbida por los centros urbanos y el caos vivido hoy en día se multiplicará exponencialmente, provocando un descenso de la calidad de vida tanto de las nuevas generaciones como los ciudadanos mayores.

Ciudades Sostenibles

Este artículo ofrece diez claves para que el sector público, el sector privado y los ciudadanos comunes, pero no silvestres, puedan mejorar conjuntamente la sostenibilidad de la ciudad más poblada de Perú:

1. Aprovechar con mayor eficiencia los recursos

Es prioridad mejorar las edificaciones a través de rehabilitaciones energéticas que logren construcciones mucho más eficientes, optimizar el ciclo urbano del agua, generar la energía dentro de la ciudad mediante el uso de renovables, etc. Roberto Ruiz, presidente de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), señala que “en la época de bonanza económica solo se pensó en construir, sin demasiada planificación. Si parte de ese dinero se hubiera invertido en rehabilitación energética de edificios, iluminación municipal más eficiente, etc., las ciudades serían ahora mucho más sostenibles y con menos problemas económicos”. Siendo evidente que en las principales ciudades del mundo se observa un denominador común del desaprovechamiento de recursos.

2.- Priorizar la planificación no expansiva

El consumo de territorio en la ciudad y la forma urbana son fundamentales porque determinan durante muchos años la evolución de la ciudad, sus necesidades de infraestructuras públicas y su integración con la sociedad. Manu Fernández, analista urbano y autor del blog “Ciudades a Escala Humana“, explica que “la expansión en las afueras de las ciudades en las últimas décadas explica en parte cómo estamos ahora. Las ruinas del ladrillazo inmobiliario y los desarrollos industriales y residenciales serán un legado para las  generaciones posteriores”, afirma Fernández.

3. Mejorar el transporte público urbano

El transporte conlleva más de la mitad del consumo mundial de combustibles fósiles líquidos y prácticamente un cuarto de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) relacionadas con el consumo energético. El impacto ambiental y social por la contaminación, los accidentes de tránsito y la congestión local puede llegar o incluso superar el 10% del PIB de una región o país. Solo en Perú, anualmente se pierden alrededor de S/.4.000 millones (2% del Producto Bruto Interno) por los accidentes de tránsito.

Es por eso que Roberto Ruiz, experto en el tema, recomienda apostar por el transporte público de calidad y el uso de la bicicleta, disminuir el tráfico de vehículos contaminantes (en especial petroleo, pero también gasolina) y utilizar unidades de vehículos eléctricos, híbridos enchufables, etc., que utilicen energías renovables.

Hemos visto con asombro el proyecto ‘Google Self-Driving Car’, la propuesta de autos eléctricos, sin volante ni pedales, que Google estaría comercializando en los próximos años.

4. El carpooling como “consumo colaborativo”

A diario vemos cómo las principales avenidas de la capital se encuentran repletas de autos ocupados por un solo pasajero: el conductor, desaprovechando 4 espacios, el del asiento del copiloto y los 3 asientos traseros. Una forma de consumir de forma colaborativa es el ‘carpooling’, que consiste en compartir los espacios libres del automóvil con personas que se desplazan en la misma ruta. En Perú ya hay una iniciativa empresarial llamada Aventones, que consiste en compartir el auto con personas de una misma red privada que utilizan la misma ruta y horario. ¿Se imaginan que Lima ahorre miles de litros de gasolina a diario y el bolsillo de muchos ciudadanos de a pie se vea ampliamente beneficiado?

carpooling_

¿For ever alone? El Carpooling también sirve para conseguir nuevos amigos.

5. Conservar la biodiversidad de la ciudad

Las ciudades que busquen ser más sostenibles y ofrecer a sus habitantes una mejor calidad de vida deben conservar y aumentar en lo posible su riqueza natural. La biodiversidad, los espacios verdes, se encuentran también en las ciudades, como recuerda Manu Fernández, quien subraya la importancia de las reservas urbanas o los parques periurbanos. Una forma de impulsar la biodiversidad sería la creación de espacios reservados para la flora y fauna. Desde luego, no se trata de reconvertir nuestros parques y zonas verdes en pequeños zoológicos, ni imponer un efecto “Jumanji” a la ciudad de Lima. Como incide Andrés Orive, “el uso público ha de ser el destino final de estos espacios que, además, correctamente planificados y gestionados, deberían proporcionar importantes beneficios ambientales al conjunto de la ciudad, incluida la vida silvestre, para una mayor calidad de vida y generar conciencia en los ciudadanos hacia los valores de la Naturaleza”.

6. Desarrollar áreas verdes y ‘Green Roofs’

Cuantos más espacios verdes se incorporen, mayor capacidad de mitigar la contaminación tendrá la ciudad. A los parques y boulevares se le pueden añadir los llamados Green Roofs, que consiste en darle una funcionalidad a las terrazas de edificios que suelen estar desperdiciadas, acondicionando los techos de manera que puedan ser utilizados para la plantación. Si muchos edificios se unen al movimiento del Green Roof, mayor será la cantidad de oxigeno que las plantas produzcan, de manera que se reducen considerablemente los gases contaminantes que hay en el aire.

green-building-district

7. Instaurar nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías pueden desarrollar la gestión urbana, fomentar una economía ecológica, una movilidad sostenible a mediano plazo, un medio ambiente sano y una mayor calidad de vida. Según Luis M. Jiménez Herrero, “aunque son solo una parte de la sostenibilidad, porque se tienen que incluir valores, principios éticos, modos de comportamiento, nuevos hábitos”. Las ciudades que apuestan por las nuevas tecnologías se denominan “ciudades inteligentes“. Desde el punto de vista tecnológico, una “ciudad inteligente” viene a ser un sistema ecosostenible de gran complejidad (sistema que contiene muchos subsistemas), o sea, un ecosistema global en el que coexisten múltiples procesos íntimamente ligados y que resulta difícil abordar o valorar de forma individualizada.

8. Motivar el reciclaje

Hay que trabajar sobre el tratado integral de los desechos, esto es implementar una política que facilite la costumbre de reciclar y que elimine la presencia de basurales a cielo abierto. El tema del tratamiento de los residuos sólidos no suele estar contemplado por las agendas de los Gobiernos, a pesar de ser un tema que afecta directamente la salud de miles de personas en todo el mundo y una de las formas en hacerle frente es inculcar a los niños esta hábito, para ver resultados a mediano y largo plazo.

reciclaje

Incorporar en los niños hábitos del reciclaje

9. Fijar modelos de avance continuo

Es de suma importancia concebir la sostenibilidad como un desarrollo abierto en constante cambio, adaptación y aprendizaje. Para el presidente del Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos (ISR), Carlos Martínez, la sostenibilidad es un proceso de mejora continua que a largo plazo necesita una “reingeniería de la sociedad.”

10. Motivar la participación ciudadana

Los ciudadanos como consumidores pueden incorporar muchas acciones para mejorar su sostenibilidad y, con ello, la de su ciudad. Las recomendaciones de los expertos consultados son muy diversas: ahorrar energía y apostar por fuentes renovables, reducir el consumo de agua, usar el transporte público, trasladarse en bici, reutilizar y reciclar los residuos, consumir lo necesario para evitar desperdiciar ciertos recursos, etc. Alberto Vizcaíno, profesor del curso del Instituto Superior del Medio Ambiente (ISM) “Agenda 21 y Herramientas de Sostenibilidad Local“, asegura que si las instituciones ignoran a los ciudadanos nunca conseguirán mejorar la calidad de vida o el desempeño ambiental de la ciudad. Para ello, defiende este experto, las instituciones se deben apoyar en sistemas de información y participación pública.

Aunque algunos piensen que es un concepto utópico, lo cierto es que ya existen al menos 10 ciudades que son catalogadas como Ciudades Sostenibles: Viena, Zurich, Gienbra, Vancouver, Auckland, Dusseldorf, Frankfurt, Munich, Berna y Sydney.

Sin ir tan lejos, ciudades latinoamericanas como Medellín tienen ya una ruta planificada para convertirse prontamente en una Ciudad Sostenible, que sin lugar a dudas se transforma en un activo para el Turismo.

Nota: Post escrito para el concurso “Historias del Cambio Climático” categoría “Blogueros”,  organizado por el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS).

En twitter pueden encontrar más información con el hashtag: #historiasdelcambioclimatico

 

Share this Story

Related Posts

Comments are closed.